Viviendas
vacías, okupaciones
ilegales y su lucha contra el banco
Andrea Viaño, Santiago de Compostela 15/03/2012
Cientos
de personas que se quedan sin hogar ocupan viviendas vacías para
asegurarse un lugar en el que vivir. Los bancos, propietarios de la
mayoría de los domicilios, mantienen un pulso constante con los
okupas, mientras
que organizaciones como Stop
Desahucios
defienden los derechos de aquellos a los que se le quiere arrebatar
su casa.
La
crisis ha hecho mella en la sociedad española. Multitud de familias
se ven obligadas a abandonar su casa por no tener dinero para pagar
un alquiler o una hipoteca. Esto hace que necesiten un techo sobre el
que vivir, sobre todo cuando hay niños de por medio. La ocupación
ilegal de viviendas es una práctica que muchos de esos sin
techo realizan,
para asegurarse un lugar en el que puedan vivir y continuar con su
vida. Pero, ¿es lícito ocupar una vivienda, que, aunque vacía, no
es tuya?
A
diario los bancos desahucian viviendas por impago de hipoteca y
multitud de familias se quedan sin hogar, lo que implica que las
entidades bancarias se conviertan en propietarias de multitud de
inmuebles vacíos. Además, la crisis ha hecho que haya entre cinco
y seis millones de pisos vacíos en España, ya que los ciudadanos no
tienen dinero para comprarlos. Si sumamos estos dos factores, nos
salen muchas viviendas sin ocupar y muchas personas sin hogar. El
resultado: okupaciones
ilegales.
En
este momento, miles de familias viven de este modo. Lícito o no, no
les quedan muchas alternativas. Según la Constitución, todo español
tiene derecho a una vivienda digna, pero en la realidad esto no
siempre se cumple. Además, no existe ninguna regulación al respeto.
Algunos expertos, como la profesora Lydia Noriega de la Universidad
de Vigo, aseguran que exigir a todos los propietarios de bienes
inmuebles la ocupación o el arrendamiento del mismo sería un medio
para que todo el mundo tuviera acceso a una vivienda digna. Por ello,
se hace imprescindible una regulación al respecto.
La
sociedad comienza a tener cierta simpatía por los okupas.
Cristel Villaverde, que lleva años ayudando a personas sin hogar en
distintas asociaciones de A Coruña, asegura que la ayuda que se les
profesa a estas personas viene, además de por la buena fe de la
gente de a pie, por el miedo o la concienciación a verse en esa
situación y que no haya nadie que te eche una mano.
Está
claro que ocupar una vivienda que no es tuya va en contra de la ley
por lo que establece el Código Civil español en el artículo 441
“En
ningún caso puede adquirirse violentamente la posesión mientras
exista un poseedor que se oponga a ello”.
Pero
también cabe destacar que la Constitución española establece que
todo español tiene derecho a una vivienda digna. Por ello se hace
necesaria una regulación que aúne estos dos principios, el de la
vivienda digna y la no okupación.
Por
el momento, miles de personas sin hogar siguen viviendo en casas que
no son suyas, mientras los propietarios se cansan de interponer
demandas contra ellos, en un batalla que por lo pronto, no parece
tener final.
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