Es
sábado por la mañana... Roberto acaba de salir del trabajo, para jugar una
partida de golf, y cae en la cuenta de que no ha llamado a su mujer para
decirle que el técnico de la lavadora pasará a eso de las 12:00. Así es que
vuelve a su despacho y llama a casa:
-
"¿Hola?"-, dice una voz de niña pequeña.
-
"Hola, cariño, soy papá", dice Roberto. "¿Está mamá cerca del
teléfono?"
-
"No, papi. Está arriba, en el dormitorio, con el tío Fran".
Tras
una breve pausa, Roberto le dice: - "¡Pero tú no tienes ningún tío Fran,
cariño!".
-
"Sí que lo tengo, y está arriba en el dormitorio con mami!"
-
"De acuerdo..., entonces..., esto es lo que quiero que hagas: deja el
teléfono, corre escaleras arriba y llama a la puerta del dormitorio, y grítales
a mamá y al tío Fran que mi coche acaba de llegar a la puerta de casa".
-
"¡Vale, papi!"
Unos
minutos más tarde, la niña vuelve al teléfono.
-
"Ya hice lo que me dijiste, papi".
-
"¿Y qué pasó?"
-"Bueno,
mamá saltó de la cama sin ropa y se puso a correr chillando, se resbaló con la
alfombra y salió despedida por la ventana delantera y ahora está
muerta".
-"¡Oh,
Dios mío!... ¿Y qué ha pasado con el tío Fran?"
-
"Él también saltó de la cama sin ropa y tenía mucho miedo y saltó por la
ventana trasera, a la piscina, pero debió olvidar que la semana pasada quitaste
el agua para limpiarla, así es que se ha golpeado con el fondo de la piscina y
también está muerto".
Hay
una pausa larga, y entonces, Roberto dice: - "¿¿¿Piscina?????
Perdón,...
¿es el 91 485 47 03?
MORALEJA:
Cuidadín, cuidadín cuando recoja testimonios.
Un error puede acarrear graves consecuencias.
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