Fuerza la entrada de un piso en Vigo para
acabar comiéndose unas latas de conservas
La vivienda, localizada en la calle viguesa Núñez de Balboa,
se encontraba en un completo desorden aunque no se llegó a robar nada de valor.
SANTIAGO| J.CRESPO
13 de marzo de 2012
El pasado 30 de enero, sucedió un acontecimiento curioso; no
tanto por el incidente en sí mismo, sino por la intención con la que se llevó a
cabo: un joven marroquí entró por la fuerza en un piso de la calle Núñez de
Balboa en Vigo y, una vez dentro, se alimentó de unas latas de conservas. A
pesar de que todo estaba muy revuelto y se produjeron daños para forzar la
entrada de la vivienda, lo cierto es que lo único de lo que se apropió el joven
fue de la comida enlatada.
El episodio se produjo cuando los propietarios se hallaban
fuera del domicilio. A su vuelta, descubrieron una ventana y la puerta de
entrada al piso forzadas. En su interior había algunos daños y un gran
desorden, además de varias latas de conservas vacías. Un caso de extrema de
necesidad que, a fin de cuentas, no deja de ser un acto delictivo.
“En principio, este robo llevaría implícita una pena de entre
dos y cinco años de privación de libertad, tal como señala el Artículo 241 del vigente
Código Penal acerca del delito de robo en casa habitada”, nos comenta Pilar
Tejada, licenciada en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela
(USC) y abogada en el bufete ourensano ARL
Abogados. Al preguntarle sobre la posibilidad de que fuera el hambre el móvil
del suceso, nos dice que “efectivamente el móvil del delito ha debido
ser la necesidad, pues carece de sentido entrar en una casa y solo comer el
contenido de unas latas. Aunque desde luego podrían existir otras razones.”
Sin embargo, es el hecho de satisfacer esa necesidad básica
el que otorga peculiaridad al delito; por eso le consultamos a Pilar si la situación precaria en la que se
encontraba el ladrón podría ser considerada circunstancia atenuante. “Parece
que el delincuente tenía hambre. Esto podría dar lugar a la exención de su
responsabilidad o a la atenuación de la pena. Habría que tener más datos para
pronunciarse; no obstante sería muy altamente improbable dadas las circunstancias del caso que se considerase
eximente, ya que parece que siempre puede haber otras soluciones (como acudir a
comedores sociales) antes de cometer un robo. Sería necesario saber si el
delincuente no trabaja porque no tiene trabajo, porque no lo busca o no quiere,
su situación familiar, su situación en el país (pues tiene nacionalidad marroquí),
desarraigo social…hasta cuantos días llevaba sin comer”, expone la abogada de
ARL Abogados.
Tras la denuncia del robo, la Policía
Nacional del distrito de As Travesas inició la correspondiente investigación,
que finalizó con la identificación y el arresto del hombre de 26 años y origen
marroquí. El detenido, al que le constan siete antecedentes policiales previos,
fue localizado en la Avenida Florida y
ha pasado a disposición del juzgado de instrucción número 1 de Vigo, en
funciones de guardia.
“El historial policial del implicado no tendrá
ninguna clase de repercusión en la pena”; según nos explica Juan Manuel Sardiña
Rivera, licenciado en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela y
actualmente funcionario del Cuerpo Nacional de Policía, “los antecedentes
policiales no son agravantes, solo lo son los antecedentes penales; esto es,
las condenas por sentencia firme”, puntualiza Juan.
Aun así, este caso tan singular, nos permite
observar la viva imagen de la desesperación humana en un país severamente
golpeado por la actual crisis económica. Por eso, debería proponerse una nueva
interpretación del sistema penal, para que éste se adecuara de manera más
proporcional a los hechos cometidos; teniendo presente la dura realidad que está
soportando nuestra sociedad hoy en día.
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